Quisiera ser un “Fausto” de la actualidad… [6,2]

A mis 64 años recién cumplidos y a pesar de encontrarme en un óptimo estado físico para mi edad, vendería mi alma al diablo para volver a disfrutar de aquella lejana juventud que desbordaba eléctrica energía y esperanzada positividad. Digo… “vendería mi alma al diablo” porque, al no ser creyente, no temo ninguna berlioziana condenación …