¿Por qué… un ascensor compartido nos incomoda?

Conocer o no conocer a los demás poco tiene que ver con la incomodidad general que supone el silencio provocado por no hablar. Si a ello unimos un pequeño recinto cerrado y la proximidad, queda asegurado el malestar. Y todo ello porque estamos educados para agradar, aun hablando del tiempo sin ser meteorólogo profesional. Pese a no darnos cuenta, casi siempre el silencio vale más…
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