Contesta-tiones… 20

¿Por qué… frecuentemente nos sentimos más cómodos haciendo lo mismo que los demás…?

Destacar, para bien o para mal, comporta la necesidad de lidiar con filias y fobias que irrumpen en nuestra tranquila cotidianidad. Además, replicar el comportamiento de los demás nos evita pensar en la conveniencia de nuestro actuar. Difuminados y parapetados en la colectividad no nos sentimos menos, aunque no seamos más…

Contesta-tiones… 19

¿Por qué… preferimos el seguro éxito de lo conocido al posible fracaso de lo desconocido…?

Dicen que la seguridad no tiene precio, pero no es verdad. Hay un gran coste de oportunidad al renunciar a más por asegurar, limitando las posibilidades de cada cual hasta el punto de llegar a perder valiosos logros en nuestra trayectoria aspiracional. La adecuada asunción del riesgo distingue a quienes no se conforman con la mediocridad…

Contesta-tiones… 18

¿Por qué… cuando dialogamos, tenemos por costumbre interrumpir?

Interrumpir es no dejar hablar a los demás para hacerlo nosotros, porque consideramos que nuestra opinión es la verdadera y principal. Además, al interrumpir dejamos de escuchar, lo cual perjudica las posibilidades de acordar. En los dialogos de las películas no se suele dar y por ello entendemos bien lo que nos quieren contar…

Contesta-tiones… 17

¿Por qué… nuestros hijos siempre son los más guapos…?

No es lo mismo decir que pensar. Lo primero es improcedente por respeto a los de los demás y lo segundo por respeto a la sensatez propia, que debería asumir que la lista de guapos no todos la pueden encabezar. A diferencia de lo que ocurre con la pareja sentimental, el enamoramiento con los hijos no tierne final…

Contesta-tiones… 16

¿Por qué… el (supuesto) Arte que no entendemos lo debemos aceptar…?

Pasar por tonto a nadie le puede gustar y para ello se suele disimular. Aceptar lo ininteligible es más un acto de fe ciega que un compromiso con la propia honestidad y la coherencia personal. “El rey desnudo” es algo más que un cuento en la actualidad…

Contesta-tiones… 15

¿Por qué… consideramos que la aceptación de nuestros errores es un signo de debilidad…?

Si el reconocimiento de los errores propios fuera algo general, nadie sentiría que su posición se debilita ante los demás. Dado que esto no es así, cada cual piensa que airear sus equívocos le posiciona detrás en una cola que, en realidad, no tiene principio ni final…

Contesta-tiones… 14

¿Por qué… cuando viajamos al extranjero somos más amables con los demás…?

Como en el deporte, jugar en casa tiene las ventajas de las que carece visitar. El desvalimiento sentido al estar en una distinta sociedad amansa el carácter en busca de esas ayudas que nos permiten continuar. La interesada y emboscada hipocresía, una vez más…

Contesta-tiones… 13

¿Por qué… utilizamos el silencio en lugar de decir un “NO”…?

Algunos consideran que es mejor callar que expresar su contraiedad, sin entender que el silencio es una falta de consideración hacia quien nos demanda una respuesta en lugar de una escapista vaguedad. La cobardía en la vida siempre tiene mal final…

Contesta-tiones… 12

¿Por qué… al enfadarnos solo nos escuchamos a nosotros mismos…?

Enfadarse es natural, pero sus consecuencias dependen de nuestra capacidad de control ante el sesgo a que nos suele llevar.. Cualquier enfado nos resta objetividad al mirar con orejeras a un solo lugar. Lugar que es el propio y que no escucha a los demás…

Contesta-tiones… 11

¿Por qué… decimos que nuestro problema es el Tiempo cuando debiera ser el Priorizar…?

El Tiempo es una constante que no puede variar: todos contamos con un mismo número de horas diarias para gastar. En elegir hacer lo que nos resulta más coveniente y evitar lo insustancial está la solución a un problerma que, en realidad, no es tal…