Contesta-tiones… 33

¿Por qué… perdemos la “progresía” con la edad…?

Progresismo y conservadurismo son dos maneras de entender una existencia cuya naturaleza no resulta impermeable a la economía personal. Ser joven y contar con toda la vida para prosperar invita a una generosidad social que la madurez descarta, al valorar el esfuerzo invertido en crear un patrimonio del que disfrutar.

Contesta-tiones… 32

¿Por qué… somos más indulgentes con los muertos que con los vivos…?


En general, toda persona muerta vale más que viva, a tenor de los mayestáticos elogios recibidos en su funeral. Alabar al finado es deporte nacional, por más que este no lo merezca en tal proporción sideral. Parece que la muerte ejerce de borrador penal y salvoconducto a la excelencia personal. ¿Será que no queremos premiar en vida para ser nosotros más…?

Contesta-tiones… 31

¿Por qué… no existirían las religiones si no existiese la muerte?

El origen de las religiones viene determinado por la necesidad de explicación a todo lo que la ciencia era incapaz. Mucho de ello lo sabemos en la actualidad, pero hay algo que quizás sea lo último en descifrar: la Muerte como destino final. Cuando, a ciencia cierta, sepamos que hay (o no) más allá, las religiones perderán su fundamento consolador y desaparecerán…

Contesta-tiones… 30

¿Por qué… otorgamos más credibilidad a la opinión de un personaje famoso que a la de un particular…?

En la actualidad, los méritos para ser famoso dejan mucho que desear. Por tanto, ser famoso no supone autoridad intelectual. Pero esto les parece dar igual a muchos que en ellos ven un oráculo de la verdad. Cuando el espíritu crítico deja paso a la anestesia mental, cualquiera nos puede ahormar…

Contesta-tiones… 29

¿Por qué… los buenos propósitos aparecen sólo cuando finalizan las vacaciones y no cuando estas se encuentran próximas a comenzar…?

Por desgracia, “vacación” es sinónimo de holgazanear, tomando como defensa aquello de desconectar, una equivocación de concepto fatal. Si cuanto más tiempo hay para lo que más conviene realizar optamos por desaprovechar, no será lícito decir “no tengo tiempo” en período laboral…

Contesta-tiones… 28

¿Por qué… solemos confundir el temperamento (lo inmodificable) con el carácter (lo modificable)…?

Puede que, en primer lugar, la confusión venga por una falta de conocimiento sobre la definición técnica de cada cual. Sin embargo, no podemos negar que atribuir al carácter la invariabilidad justifica nuestra ausencia de esfuerzo a la hora de tratarlo de mejorar…

Contesta-tiones… 27


¿Por qué… las emociones deben autocontrolarse…?

El peligro de un león radica en su imprevisibilidad derivada de un instinto que se manifiesta tal cual. Por eso lo conceptuamos de salvaje, es decir, sin filtros a los que apelar. El descontrol emocinal asilvestra a la persona resultando malo para ella y para los demás…

Contesta-tiones… 26

¿Por qué… nos gustaría que las vacaciones durasen siempre…?

El significado de la palabra “vacación” apunta a un descanso del trabajo o los estudios con carácter temporal, pues de no ser así pierde su sentido lúdico y se convierte en lo habitual. Nos gustaría nunca finalizar las vacaciones sin contar que eso es lo que les ocurre a los jubilados, la mayoría de los cuales a su pesar…

Contesta-tiones… 25

¿Por qué… valoramos menos las cosas cuando ya las tenemos…?

El deseo es más poderoso que la consecución, pues lo que no tenemos despierta nuestro afán de atesorar. Tras ello la realidad… el atractivo de lo adquirido ya no es tal, porque la propiedad tiene menos valor que la ansiedad. Con las personas ocurre igual…

Contesta-tiones… 24

¿Por qué… normalmente pedir cuesta más que dar…?

Pedir siempre genera una deuda con quien da, bien explícita o subliminal. Tener deudas no es del agrado general, prefiriendo ser acreedor al dar. Sin embargo, pedir genera ingreso mientras que en gasto se convierte el dar, lo cual no deja de ser toda una paradoja de lo material…