Contesta-tiones… 39

¿Por qué… los perros son más leales que las personas…?


Dicen que la lealtad es un valor humano, si bien también lo es animal. Pero… ¿es más humano que animal? A tenor del grado de cumplimiento observado parece evidente que a los humanos nos gana cualquier can y no por el interés, como lo demuestran los perros de los mendigos, tan ajenos a cualquier comodidad. Solo es una cuestión de sincera amistad…

Contesta-tiones… 38

¿Por qué… el temor al fracaso nos llega a paralizar…?

A nadie nos gusta fracasar, pero menos por nosotros y más por los demás. Ser diana de censuras ajenas es lo que tratamos de evitar y para ello nada peor que no actuar. El inmovilismo también nos incrimina, pese a que casi nadie nos lo suela reprochar…

Contesta-tiones… 37

¿Por qué… no bastan las palabras para deshacer los engaños…?


Engañar es mucho más que no decir la verdad, pues comporta todo un conjunto de ofensas a los demás. Ofensas que no se lavan con solo explicar y es necesario actuar. Actuar, sí, porque las palabras se las lleva el viento mientras que los hechos perduran y no se pueden borrar…

Contesta-tiones… 36

¿Por qué… confiamos en los políticos…?


La esencia de la Democracia reside en depositar la confianza ejecutiva en representantes políticos, de manera que estos se encarguen de cumplir nuestra voluntad. Sin embargo, la realidad confirma que cuando un político debe elegir entre nuestro interés y el suyo particular, nunca duda por quien apostar…

Contesta-tiones… 35

¿Por qué… no preguntamos cuando desconocemos…?

En un tiempo en el que eso de aparentar se ha convertido en fin último de cualquier mortal, reconocer desconocer es pecado mortal. Para conocer hay que preguntar… de manera privada a la IA y pública a los demás. Cuando alguien pregunta, hay muchos que le admiran por hacer eso que ellos no se atreven a realizar…

Contesta-tiones… 34

¿Por qué… nos molesta decir nuestra edad…?


Que la juventud ha sido y es un “divino tesoro” es algo consustancial a los anhelos de energía, belleza y longevidad. En las mujeres todavía lo es más y no por discriminación sexual, sino por su rol natural de atracción erótica para procrear. En la actualidad es fácil falsear la edad recurriendo a la ayudas quirúrgicas o incluso a la Inteligencia Artificial. Sin embargo, estas estrategias para gustar terminan fracasando en la intimidad, por lo que sale a cuenta decir la verdad.

Contesta-tiones… 33

¿Por qué… perdemos la “progresía” con la edad…?

Progresismo y conservadurismo son dos maneras de entender una existencia cuya naturaleza no resulta impermeable a la economía personal. Ser joven y contar con toda la vida para prosperar invita a una generosidad social que la madurez descarta, al valorar el esfuerzo invertido en crear un patrimonio del que disfrutar.

Contesta-tiones… 32

¿Por qué… somos más indulgentes con los muertos que con los vivos…?


En general, toda persona muerta vale más que viva, a tenor de los mayestáticos elogios recibidos en su funeral. Alabar al finado es deporte nacional, por más que este no lo merezca en tal proporción sideral. Parece que la muerte ejerce de borrador penal y salvoconducto a la excelencia personal. ¿Será que no queremos premiar en vida para ser nosotros más…?

Contesta-tiones… 31

¿Por qué… no existirían las religiones si no existiese la muerte?

El origen de las religiones viene determinado por la necesidad de explicación a todo lo que la ciencia era incapaz. Mucho de ello lo sabemos en la actualidad, pero hay algo que quizás sea lo último en descifrar: la Muerte como destino final. Cuando, a ciencia cierta, sepamos que hay (o no) más allá, las religiones perderán su fundamento consolador y desaparecerán…

Contesta-tiones… 30

¿Por qué… otorgamos más credibilidad a la opinión de un personaje famoso que a la de un particular…?

En la actualidad, los méritos para ser famoso dejan mucho que desear. Por tanto, ser famoso no supone autoridad intelectual. Pero esto les parece dar igual a muchos que en ellos ven un oráculo de la verdad. Cuando el espíritu crítico deja paso a la anestesia mental, cualquiera nos puede ahormar…