“Conocer las cosas que lo hacen a uno desgraciado, ya es una especie de felicidad”
La Rochefoucauld

Blog de Antonio J. Alonso Sampedro
Duda razonable y reflexión
UNA SEMANA SANTA Y MÁS… QUE NOS HURTÓ LA ENFERMEDAD
Esta semana debía ser “Santa”, al igual que alguna anterior de Fallas, de Moros y Cristianos, de Magdalena y de cualquier otra festividad. Nada tan arraigado como estas celebraciones en el sentir popular. Fiestas que solo las contiendas bélicas han podido cancelar.
En España, este marzo y abril de 2020 no serán distintos a los del segundo lustro de los años treinta del siglo anterior. Entonces, la ladrona fue una evitable Guerra Civil y ahora lo es la Covid-19, esta inesperada epidemia mundial. Cuando volvamos a la normalidad tendremos algo excepcional que contar. Algo que durante unos meses cambió la vida de la Humanidad porque después, tras olvidar, mucho me temo que todo (lo bueno y lo malo) seguirá igual…
CUANDO MAÑANA TE FALTE TIEMPO… “RECUERDA” EL QUE HOY PUDISTE APROVECHAR
Hace solo unas semanas, cualquiera hubiera hasta pagado por contar con la posibilidad de parar de trabajar y ponerse al día en todo lo pendiente de su vida personal. Pues bien, el utópico deseo se ha cumplido (pese a la trágica enfermedad) y a la mayoría nos ha tocado, al menos, mes y medio para recuperar.
Hoy, uno de los contenidos estrella de los medios de comunicación son esos testimonios de ciudadanos sobre cómo están afrontando en sus hogares el confinamiento sanitario de la Coronavirus. La mayoría confiesa, divertidos y sin disimular, abordar sus días como los de un fin de semana laboral y se vanaglorian de perezas e indolencias varias que son justificadas por tener exceso de tiempo y haber perdido la rutina del trabajar…
UNA “CORTINA RASGADA” TRAS CADA VENTANAL
Mi vivienda es muy normal. De esas frente a las cuales hay otras cuyas ventanas siempre ocultaban su interior con cortinas a medio echar. Hogares parapetados en la intimidad y preservados del que dirán. Unidades familiares ajenas a los demás. Casi todas encerradas en su propia verdad.
Hoy, esas ventanas que puedo observar han rasgado sus cortinas para dejarnos entrar. Para compartir una cotidianidad que no es muy diferente del resto de ventanas a las que ellos también pueden mirar…
“39 ESCALONES” MÁS
Es imposible sobrellevar exitosamente un largo encierro sin actividad, tanto física como mental. Quizás para la mayoría, la segunda presenta menos contrariedad que la primera, a la que convendría enfocar toda nuestra voluntad.
A los que ya tenían la costumbre del ejercicio físico les resultará, de alguna manera u otra en su propia casa, fácil continuar. Pero para quienes antes no practicaban deporte alguno, el confinamiento añade “39 escalones” más a su penosa dificultad. Dificultad que no excusa una vital necesidad de preservar su salud, ahora que más atacada pueda estar…
LOS AUTÓNOMOS: “ENCADENADOS” A TRABAJAR
Esta histórica debacle del empleo (que ha sido internacional) registrada en el pasado mes de marzo y debida al necesario confinamiento para preservar del contagio general del Covid-19, como siempre, ha resultado ser muy desigual. Así, en España la caída de afiliación a la Seguridad Social de los autónomos ha sido 4,5 veces menor que la de los trabajadores por cuenta ajena, lo cual vuelve a constatar que existe una raza inmune a cualquier adversidad, cuyas bajas laborales son propias del mejor autómata que se haya podido diseñar.
Mientras no se procure una cobertura similar ante cualquier contingencia laboral, los autónomos seguirán “encadenados” a trabajar para poder vivir como los demás…