MARATH-TIONES… 91

Logo Marathon-15Los domingos es el único día de la semana que queda fijado en mi plan de entrenamiento de Marathon-15% para correr en llano y en abierto. Pese a que me libero de la pendiente no del esfuerzo pues, viviendo cerca de la playa, aprovecho para correr por la arena seca varios kilómetros y así fortalecerme. Poder ver el mar a mi izquierda mientras mis pies se hunden vacilantemente en la arena es la mejor metáfora sobre el esfuerzo, que siempre debe mirar al horizonte sereno del continuo progreso…

89- Buscar algo positivo en los momentos de dificultad rebaja esta sin falsear la realidad.

MARATH-TIONES… 90

Logo Marathon-15Sufrir es un término prohibido para muchos de los que suelen entender la vida como el reino exclusivo de la satisfacción. También yo aspiro a la satisfacción, pero soy consciente de que lograrla pasa en ocasiones por previamente sufrirla sin posibilidad de omisión. Nadie dude que sueño con la inmensa satisfacción de lograr Marathon-15% y tampoco que para ello estoy sufriendo calladamente en mis entrenamientos, pues no encuentro otro camino de consecución…

88- Quien no esté dispuesto a sufrir por conseguir, mejor que se olvide de su porvenir.

La Formalidad, una costumbre de otra época y otra edad

La formalidad

Ser formal no está de moda porque “la moda” es lo que más se da y ya casi nadie da garantías de formalidad. Hoy, el formal es observado como anormal y sus usos incomodan tanto a los demás que se le hace difícil continuar defendiendo su responsabilidad, tentado en todo momento por dejarse llevar y convertirse en uno más.

Ser informal es pertenecer a la gran colectividad, actuando, por tanto, con impunidad en una suerte de río revuelto en donde la ley del compromiso personal vale tanto como el papel de usar y tirar. Lo mismo da que no a contestar correos, mensajes o cualquier requerimiento de los demás, como cumplir fechas de plazos acordados o ser puntual al llegar. Posiblemente, nada se cumplirá y poco de ello se recriminará. Lo que ya es mala costumbre y propio de mayoría, se acepta sin rechistar.

¿A qué nos lleva la informalidad? Por de pronto a que todo funcione mal, pues es imposible que las reglas de cada cual hagan coherente el actuar general, que más bien precisa de un camino igual para no descarrilar. Si vale no contestar a quien nos lo solicita, lo que este pueda interpretar es posible diste de la realidad y le lleve a tomar decisiones erróneas que fácilmente se podrían haber evitado solo con replicar. Si se dejan de cumplir los plazos acordados, se pierde credibilidad ante los demás. Si vale ser impuntual, nadie sabe a qué hora llegar y eso retrasa tanto al que espera como al que se hace esperar. En fin, que queda abierta la competición para premiar a quien todo esto lo pueda justificar.

Confieso que no puedo negar mi admiración por esos tiempos perdidos y desgraciadamente por mí no vividos en los que la talla de las personas se medía por el cumplimiento de su palabra, pues esta ejercía como suficiente garantía de fiar. Tiempos de educación y cortesía que anteponían al interés personal el respeto a unas normas que distinguían a quienes las honraban con su observancia, pues entonces comportarse así era cosa de admirar. Por encima de todo existía un honor personal que guardar y que por suma de las partes configuraba una sociedad con principios y sin final. Final que nos amenaza ahora de seguir con este “todo vale” en beneficio propio y a costa de los demás.

Ser formal no debería ser una cuestión de esfuerzo para nadie, sino de costumbre para todos, instalada por la educación recibida, practicada a diario en un entorno de confianza y seguridad y consolidada por el ejemplo del actuar general. Ser formal debería ser una credencial de credibilidad total y no una patente para dejarse engañar, pues de la formalidad se aprovechan quienes ven en ella un hueco para medrar. Los informales se alimentan de quienes se esfuerzan por ser formal.

No puedo negar que el desarrollo de mi proyecto Marathon-15% tropieza con muchos obstáculos de informalidad que me obligan a un sobreesfuerzo añadido al ya de por sí exigente de escribir y entrenar. Estar detrás de todo el mundo cuando este solo se deja llevar agota, disuade y tienta a abandonar. ¿Qué dificultad hay en contestar a un correo, cumplir un plazo acordado o llegar puntual…? Parece que ninguna o quizás sea mucha, si es que esto hoy no es lo normal, que evidentemente no lo es, pues ya es una costumbre de otra época y otra edad…

Saludos de Antonio J. Alonso Sampedro

MARATH-TIONES… 89

Logo Marathon-15Cuando en 1.988, con 27 años, logré realizar una serie continuada de 3.000 flexiones abdominales (59 min. y 50 s.) estableciendo una mejor marca mundial no fui consciente de que el futuro me depararía, 27 años después, otro intento de récord mundial. Marathon-15% ha llegado a mi vida para demostrarme que cualquier condicionamiento mental se rompe con el intento y no con la aceptabilidad…

87- Aceptar sin intentar alimenta el condicionamiento mental.

MARATH-TIONES… 88

Logo Marathon-15De nuevo, otro tema de gran interés protagonizó el último Coloquio de FORO COACHING VALENCIA: “Ética y Responsabilidad Social Empresarial-RSE”. Fomentar la conducta ética en las empresas pasa primero por comportarse con ética personal (Responsabilidad Social Personal-RSP). En Marathon-15% quiero ejercer la RSP al pretender trasladar las claves que facilitan el éxito personal a la sociedad…

86- Ser socialmente responsable, antes que una cuestión empresarial lo es primeramente personal.

MARATH-TIONES… 87

Logo Marathon-15Recuerdo que cuando comencé a correr, allá por finales de los setenta, lo único que medía mi esfuerzo era un reloj de pulsera tradicional y mis sensaciones durante y al terminar. Ahora dispongo de todo tipo de parámetros de control que son registrados automáticamente por las cintas rodantes donde habitualmente entreno mi Marathon-15% y que me presentan el resultado de mi programación de forma ordenada y secuencial. No obstante, sigo escuchando a mi cuerpo que nunca me falla al transmitirme el estado en el que está…

85- Hay que medir y a la vez sentir.

MARATH-TIONES… 86

Logo Marathon-15Era algo previsto y solo era cuestión de esperar. Entrenando para Marathon-15%, con un gasto calórico que algunos días dobla el millar, los suplementos energéticos tenían que llegar pues a partir de cierta calidad y cantidad resulta imposible comer mejor y más. Como ya he manifestado en alguna otra ocasión, nunca nada tomaré que no sea natural y que falsee de manera tramposa mi realidad…

84- La honestidad no requiere ser pública para respetarla en todo momento y sin claudicar.

MARATH-TIONES… 85

Logo Marathon-15La reciente celebración del Maratón Popular de Valencia con sus más de 13.000 participantes me ha llevado inmediatamente a considerar que, aunque Marathon-15% es una prueba individual, el espíritu de todos los que diariamente se esfuerzan con perseverancia y dedicación por alcanzar sus metas me anima a entrenar solo, aunque también acompañado por su ejemplo e ilusión…

83- Incluso lo más individual se puede beneficiar de lo social. Todo es una cuestión de percepción de aquello que nos pueda ayudar.

MARATH-TIONES… 84

Logo Marathon-15Ha comenzado ya la novena temporada de Ópera en el Palau de les Arts de Valencia y desde su inicio, como todas,  asistiré regularmente a sus representaciones como fiel abonado que soy. La Ópera ejerce en mí parecida fascinación a la de Marathon-15%, esa que define a los proyectos complejos y ambiciosos que solo triunfan con saber hacer y dedicación. El duro entrenamiento capacita a un cantante y a un corredor, ambos entregados en cuerpo y alma a su preparación…

82- Todo lo que vale exige preparación y lo que no, suele ser menor.

Cuidado con el Optimismo… hasta en la Constitución

Optimismo

Una vez más me propongo hablar de lo que no gusta escuchar por ser incómodo y desasosegador. De aquello que falsea la realidad lluviosa pintándola siempre de un azul cielo arrebatador. De lo que no vende por ser poco amable con los deseos que parece todos tenemos de un remedio o una solución que no implique mucha dedicación. Eso es optimismo pues lo contrario, que llamamos pesimismo, nos lleva al esfuerzo y esto parece que no, que no.

El vocablo Optimismo viene del latín “optimun” que significa “lo mejor” y fue utilizado por primera vez para definir la teoría del filósofo alemán G. W. Leibniz que, en 1.710, consideraba que el mundo en que vivimos siempre es el mejor (evidente ingenuidad que fue inmediatamente caricaturizada por Voltaire en su obra “Candide”). Desde entonces hasta hoy el término reúne a muchos adeptos de la confianza ciega en el futuro, sin más razón que su esperanza e ilusión.

El gran problema del optimismo es que se suele definir por oposición al pesimismo y viceversa, lo que genera una trampa de interpretación. Cuando la única posible elección está en identificar el vaso como medio lleno o medio vacío, cualquiera de las dos alternativas estará lejos de la realidad dado que incluye un juicio de valor y ello nos podrá llevar a error pues lo cierto es que el vaso objetivamente contiene hasta su mitad, lo que difícilmente admite discusión. Si nadie hace nada el recipiente no se llenará (lo que esperan quienes lo ven como medio lleno) ni se vaciará (lo que aguardan los que lo ven como medio vacío). El optimismo y el pesimismo analizan la realidad, no como es sino como será, lo cual incorpora el concepto dinámico de predicción, todo un reto para la razón. Pero además, la predicción implica un cierto grado de compromiso con el futuro, lo cual ya es peor.

En este día de aniversario y celebración cabría decir que optimistas fueron aquellos padres de la patria española quienes en 1.978 idearon nuestra Constitución pues, sin asumir más compromiso que el de su redacción, en ella escribieron que todos tendríamos derecho a la vivienda, al trabajo, a la salud, a la cultura y a la educación. Y por si esto no fuera suficiente y sonase a poco también apostaron por que la riqueza debería tender a su redistribución, en un colmo de positiva alucinación que hoy a tantos desheredados suena a traición. Su intención fue buena, como no, pero llevada por un optimismo que fue más cercano a lo utópico que a lo posibilitador y esto ahora para muchos caídos en desgracia no les merece ningún perdón.

Seamos sensatos, el optimismo no incorpora garantía alguna de consecución. Es más bien una actitud simpática y con buena prensa que en su moderación no perjudica, pero extremada puede llevarnos a la desorientación que luego normalmente se convierte en frustración. Pero… ¿dónde está la moderación?. Lamentablemente no contamos con ningún sistema de medición que nos indique cuando el optimismo se convierte en fantasía o alucinación, por lo que la prudencia manejada por el sentido común deberá ser para cada cual la mejor opción.

Antes de comprometerme personal y públicamente con mi reto Marathon-15% dejé a un lado cualquier tentación optimista de valoración de mis posibilidades de éxito a fin de ahorrarme todo el tiempo y el dinero que el proyecto requiere y cuya inversión mal se justifica por un golpe de corazón. Desde el comienzo hasta aun hoy desconozco si seré capaz de conseguirlo, pero lo que me anima a seguir es el progreso semanal de mis resultados amparados en mi esfuerzo y dedicación y no la esperanza de un milagro salvador. Afortunadamente para mí, la Constitución no dice nada de cómo escalar en un Maratón…

Saludos de Antonio J. Alonso