“La vida no es siempre una cuestión de tener buenas cartas, sino, a veces, de jugar bien una mala mano”
Jack London

¿Por qué… no utilizamos la misma medida para valorar lo malo y lo bueno que nos acontece…?

Nuestra propensión a maximizar el valor de lo negativo de la vida frente a lo positivo que esta nos suele aportar parte de un miedo atávico y general a estar mal. Erróneamente consideramos que la vida debe ser generosa con uno mismo por necesidad. Necesidad que imposiblemente también reclaman los demás, no quedando espacio en la actualidad para el bienestar universal…