La HIPOCRESÍA… mundial

Cuando escucho preguntar sobre cuál es el peor defecto que alguien pueda mostrar, yo siempre me respondo que la HIPOCRESÍA, porque manifestar lo que no es verdad resulta tanto como negar la realidad, lo único cierto que hay. La atinada percepción y defensa de lo real nos hace libres, independientes y responsables ante los demás.

La HIPOCRESÍA ha sido, es y será, consecuencia de la búsqueda indiscriminada de un bien personal o social, siempre por encima de cualquier justicia y siempre por debajo de cualquier moral. La HIPOCRESÍA rinde pleitesía hacia todo tipo de poder o autoridad que nos pueda beneficiar. La HIPOCRESÍA nos convierte en esclavos comerciantes de la falsedad.

Me resulta imposible perdonar la HIPOCRESÍA y quien la perpetra, para mí pierde toda considerada credibilidad. No hay mejor manera de vivir que la gobernada por la honesta sinceridad, porque la mentira interesada y procaz desmonta en la persona o en la sociedad su fiabilidad, eso que vertebra el desarrollo en el tiempo de la humanidad.

En estos días de súbito estupor por lo inadmisible y ajeno a toda legalidad, no hay mejor ejemplo de HIPOCRESÍA que la del mal llamado mundo libre con Donald Trump…

¿Quién fue Maradona…?

El 29/10/2011 aquí escribí… “¿Quién fue Simoncelli…?”, a propósito de su fallecimiento y de lo que sobre él publicaron los medios de comunicación mundial? El pasado 25/11/2020 murió Maradona y lo dicho con anterioridad sirve para la actualidad.

Pero además, el caso de Maradona, por su inigualable trascendencia universal, se constituye como el mejor ejemplo de esa otra pandemia de lo irracional llamada “Hipocresía Social”, que es interesada y no trata a todos por igual (“La igualdad de oportunidades: un eufemismo social”).

¿Justifica un talento o una habilidad (por extraordinarios que estos sean) todo lo demás…? ¿Hay alguna razón para silenciar los desmanes de una vida pública contraria a lo que, con rigor y sin excepción, exigimos a los demás…? ¿Los demás somos o no merecedores de un trato igual…?

¿No es el ejemplo la mejor forma de autoridad moral…? y ¿no es la autoridad moral una de las características indisociables a la popularidad, para bien o para mal…?

¿Quién fue Maradona…? La respuesta está en la conciencia de cada cual…