Pregun-tiones… 82

ยฟPor quรฉ… la mayorรญa de deportistas comienzan una respuesta con “la verdad que…”?

Saludos de Antonio J. Alonso Sampedro

Re-flexiones… 3.953 (libertad)

“Si los hombres emplean su libertad de tal manera que renuncian a esta, ยฟpuede considerรกrseles por ello menos esclavos? Si el pueblo elige por un plebiscito a un dรฉspota para gobernarlo, ยฟsigue siendo libre por el hecho de que el despotismo ha sido su propia obra?”

Herbert Spencer

Orquesta de la Radio de Berlรญn y Jurowski: oรญr no es escuchar

Tras cuatro aรฑos de interminables obras, al fin he vuelto a mi aรฑorado Palau de la Mรบsica de Valencia, sala de conciertos que llenรณ mi juventud de incipientes emociones prolongadas hasta la actualidad. La mรบsica que se llama โ€œclรกsicaโ€, pero que deberรญa tener otra denominaciรณn mรกs particular, revela hasta donde el ser humano ha conseguido arte a partir de su creatividad. Algo que nunca podrรก igualar la Inteligencia Artificial.

El Palau de la Mรบsica de Valencia siempre me ha resultado de trato familiar, por cuanto de acogedor tiene en sus atinadas proporciones y amable decoraciรณn, que siendo contemporรกnea no estรก exenta de la calidez que ofrecen sus componentes de madera, instalados tambiรฉn para atemperar el sonido tridimensional. Y en esto รบltimo me gustarรญa redundar, pues si ya era proverbial la sonoridad de la Sala Iturbi, los reajustes realizados durante esta remodelaciรณn casi integral, han elevado sus prestaciones al olimpo de la perfecciรณn formal. Cuatro aรฑos oyendo sin escuchar a las orquestas en el otro Palau (el de Les Arts, cuya acรบstica urge mejorar), han finalizado ya con esta reapertura que todos los melรณmanos valencianos esperรกbamos con ansiedad.

Ayer nos visitรณ la Orquesta Sinfรณnica de la Radio de Berlรญn con su titular Vladimir Jurowski, formaciรณn y director ambos de talla internacional. Titulares ilustres tambiรฉn fueron Eugen Jochum, Sergiu Celibidache y nuestro Rafael Frรผhbeck de Burgos, lo que revela la importancia de esta agrupaciรณn, cuyo sonido no puede ser mรกs alemรกn.

El programa ofrecido era muy atractivo, por el color y la originalidad de las obras: โ€œScherzo fantรกsticoโ€ (J. Suk-1905), โ€œConcierto para piano y orquesta n.ยบ 2โ€ (S. Prokรณfiev-1913) y โ€œSinfonรญa n.ยบ 3 en la menorโ€ (S. Rajmรกninov-1936). Color, pues todas son un banco de pruebas para que una buena orquesta lo pueda demostrar y originalidad, pues son menos conocidas que otras composiciones de sus autores y siempre es de agradecer esta novedad. Ademรกs, constituyen buenos ejemplos de mรบsica del siglo XX que, pese a su vanguardismo, no atentan contra los oรญdos de quienes acudimos a un concierto con la รบnica intenciรณn de disfrutar.

El solista de piano fue el joven canadiense Jan Lisiecki, que a sus veintiocho aรฑos ya lleva veinte de carrera profesional. Su talento quedรณ justificado en una interpretaciรณn tan endiabladamente exigente que al mismo Prokรณfiev le sorprendiรณ cuando, al frente del piano, la quiso estrenar.

La ejecuciรณn de la sinfonรญa de Rajmรกninov fue la demostraciรณn de las altas cotas de perfecciรณn a que llegan las orquestas alemanas en el repertorio posromรกntico, densa de sonoridad y brillando en todas sus secciones con empaste sin igual. Jurowski, una estrella mundial, justificรณ su fama con una direcciรณn tan artรญstica como temperamental.

El Palau de la Mรบsica de Valencia no se llenรณ y ello se debe a la sempiterna falta de relevo generacional. Muchos eran los espectadores cuya avanzada edad ponรญa en dificultad sus movimientos al acceder renqueantes a su localidad o les obligaba a visitar los aseos sin poder esperar al final. A mรญ, cada vez me queda menos para llegar.

Aun con todo, en el Palau de la Mรบsica de Valencia, oรญr no es escucharโ€ฆ


Posdata: A diferencia del Palau de Les Arts, que ha suprimido los programas impresos, mis opiniones desde el Palau de la Mรบsica seguirรกn encabezadas por las fotografรญas de los mismos, eligiendo cualquier rincรณn que los venga a adornar.

Saludos de Antonio J. Alonso Sampedro