Re-flexiones… 4.781 (vida)

“La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepciรณn. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales estรก el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida”

Juan Pablo II

El silencio serรก mi ganado aliado para escuchar…

Finaliza 2025 y con รฉl las crรณnicas musicales de mis visitas al Palau de la Mรบsica y al de Les Arts de Valencia, que vengo escribiendo desde 2009 en mi Blog personal. Al trasladar sin censura mi opiniรณn (porque no concibo otra manera de comunicar) he intentado salvaguardar lo que solo es mi verdad, ajeno a cualquier concesiรณn al bien quedar. Decir lo que no apetece escuchar es garantรญa de marginalidad, un impuesto que debe pagar todo aquel que pretende seguir su propio caminar. Acudir a todos los estrenos y publicar al dรญa siguiente sin nunca faltar durante tres lustros, priorizando sobre lo demรกs, ha sido una obligaciรณn autoimpuesta y altruista de la que, a mis 64 aรฑos, ya me quiero jubilar. Voy a descansar y acudir a los espectรกculos dejรกndome llevar, liberado de los anรกlisis ontolรณgicos y los recordatorios de mi memoria huidiza, que en la mayorรญa de las ocasiones no me han permitido del todo disfrutar. Seguirรฉ valorando… con nรบmeros y sin palabras que los puedan explicar. La mรบsica ahora me acompaรฑarรก ausentรกndome de hablar, pues el silencio serรก mi ganado aliado para escuchar…

โ€œLuisa Millerโ€… FAMOSA vuelve por Navidad [6,6]

Tras el interludio que ha supuesto โ€œEnemigo del puebloโ€ no cabe mayor contraste de calidad, pues regresa la ร“pera al Palau de Les Arts de Valencia con uno de los dos compositores que en la historia del teatro lรญrico mรกs han podido brillar.

Cuando โ€œLuisa Millerโ€ (G. Verdi-1849) se estrenรณ en el San Carlo de Nรกpoles, ese escenario ya contaba con 112 aรฑos de edad, siendo hoy el mรกs veterano en activo de cuantos podamos visitar. Yo lo hice en la primavera del 2012 (“El San Carlo, entre la ร“pera y el Fรบtbol“), con motivo de una “Boheme” que me resultรณ muy regular. Para desquitarme, crucรฉ la calle y en la Galleria Umberto I acertรฉ al comprar una americana (de ocasiรณn, claro, en la prohibitiva tienda de Antonio Barbaro), que aรบn hoy visto en los estrenos de Les Arts, porque el pรบblico que acude a una representaciรณn de รณpera debe honrar el arte que va a presenciar y asรญ no desentonar al ser tambiรฉn parte del ritual. Uno de los detalles curiosos del San Carlo es su singular reloj situado en el arco del proscenio, al girar las horas y mantenerse fija la manecilla que las indica, representada por el brazo de una figura mitolรณgica alada acompaรฑada de otras mรกs. No puede haber una alegorรญa mejor sobre el tiempo en el teatro con mayor antigรผedad, al decirnos que aquel es quien transcurre, quedando el hombre como estรกtico testigo de su pasar.

En โ€Luisa Millerโ€, Verdi experimentรณ algunas de las tรฉcnicas compositivas que solo unos pocos aรฑos despuรฉs darรญan sus mejores resultados en la trilogรญa popular. Incluso “Luisa” tiene alguna semejanza con “Violeta”, ambas de procedencia humilde, algo que en este compositor no resulta muy habitual. Sin pertenecer a la primera divisiรณn verdiana, โ€œLuisa Millerโ€ traslada todas las esencias que hacen del maestro de Busseto el mรกs escuchado de la รณpera mundial. Yo creo que lo merece por su intensa extensiรณn autoral en sus 28 รณperas (polifรณnicas radiografรญas de personajes) y por conectar con la sensibilidad de tantos aficionados, generaciรณn tras generaciรณn, rendidos a una obra genial. Aquel grito de talante libertador y nacional โ€œยกViva… V.E.R.D.I.!โ€ (Viva… Vittorio Emmanuele Re dยดItalia), es hoy un ยกViva… VERDI!, estrictamente musical, de pleno derecho y sin nada exagerar.

Quiero manifestar que contar el argumento de una รณpera, aquรญ, en un video o en cualquier conferencia de las que se suelen programar, me parece algo insustancial por cuanto la trama no suele ser lo principal y en Internet cualquiera lo puede encontrar con suma facilidad. Ademรกs, en la actualidad resulta un sinsentido por estas escenografรญas traslocadas que, a fuerza de excentricidad, convierten en inverosรญmil la historia original.

Segunda ocasiรณn en la que esta obra llega a Les Arts, tras las representaciones de la Temporada 2008/09 que dirigiรณ Lorin Maazel y cantรณ Marcelo รlvarez como estrella principal. En su estreno de ayer, se nos presentรณ “Luisa Miller” en una nueva producciรณn del teatro valenciano junto al Maggio Musicale Fiorentino y con un director y cantantes para los que tambiรฉn este tรญtulo es novedad. El resultado fue un trasunto de aquello que finalizaba diciendo… “se dirigen al portal”:

– ESCENOGRAFรA [5] : Continuando con este inusual estado de confesiรณn personal en el que hoy me encuentro y cuya razรณn se sabrรก al final, quiero retornar unos cuarenta aรฑos atrรกs, cuando aparecรญ durante cinco temporadas consecutivas en la felicitaciรณn de Navidad de FAMOSA, en aquellos tiempos universitarios en los que protagonizaba anuncios de televisiรณn para costearme los estudios y mi estancia en una Valencia que no era el domicilio familiar. Entonces todavรญa sonaba el cรฉlebre villancico de sus muรฑecas, aunque ya no aparecรญan con aquel mecรกnico andar. De dominar el mercado nacional en los setenta al concurso de acreedores actual, solo media la voracidad de un inmenso paรญs oriental. Ayer, “Luisa” dejaba de ser una aldeana del siglo XVII para trabajar en una FAMOSA (Fรกbricas Agrupadas de Muรฑecas de Onil, S.A.) preindustrial, originalidad que hacรญa incompatibles los subtรญtulos leรญdos (castillo, espada, mazmorra, conde, mayordomo, etc.) con lo que podรญamos presenciar (fรกbrica, pistola, cรกrcel, empresario, contable, etc.). Una vez mรกs, confundir sin aportar. Pese a que la argentina Valentina Carrasco propuso un decorado no invasivo y con cierta calidad visual, de nuevo la desubicaciรณn temporal restรณ interlocuciรณn a una historia difรญcil asรญ de aceptar.

– ORQUESTA Y DIRECCIร“N MUSICAL [7]: Tengo la sensaciรณn de que el nuevo director musical de Les Arts, Mark Elder, es mรกs sinfรณnico que lรญrico o al menos eso es lo que ayer, en su estreno en el foso valenciano, vino a mostrar. Sus biografรญas apuntan que dirigiรณ mucho Verdi en Australia, pero esa experiencia yo no la percibรญ en ningรบn momento y lugar. De menos a mรกs, con una Obertura chirriante y destartalada en donde ninguna familia de instrumentos parecรญa acompasar, el tono fue mejorando con el oficio que da la experiencia, pero sin abandonar un algo mecรกnico (como en las muรฑecas) e impropio de la verdiana italianidad. Con excepciones, en la historia de la interpretaciรณn musical de la apasionante รณpera transalpina reinan los directores de ese paรญs, que obviamente no son quienes mejor conducen un vals, porque el origen marca y resulta muy difรญcil de copiar. La Orquesta de la Comunidad hizo lo que pudo o le dejรณ una direcciรณn que les llevaba al portal.

– CORO [7]: Como siempre, bien empastado y actoral, pero desatado en ciertos pasajes en los que alguien debiรณ tirar de las riendas, por mรกs que al pรบblico le guste el mรบsculo, aunque no aparezca en la partitura original.

– VOCES SOLISTAS [7,6]: Los medios de comunicaciรณn, siempre buscando epatar, han creado muchas expectativas con el “Rodolfo” del joven tenor anglo-italiano (mรกs lo primero que lo segundo a juzgar por lo escuchado) Freddie De Tommaso [7], de quien dicen es reclamado por todos los teatros de la actualidad. Puede ser por su timbre energรฉtico y decibelios para dar y tirar. Sin embargo, el estilo es otro cantar y la distancia con el que para mรญ es referente verdiano (el Bergonzi que mรกs abajo voy a recomendar) es sideral. Concentrado en no fallar, a su canto mecรกnico (otra vez) le falta espรญritu y sobre todo ese arrobamiento que nos hace temblar. Pasado de peso, esto en los tenores no resulta ser una contrariedad, sino lo contrario, de forma que mejor cantan cuanto mayor es su talla abdominal. Mariangela Sicilia [8] fue una “Luisa” mรกs que notable, con voz bien proyectada y gran dominio de las intensidades en esos transcursos desde el forte al piano que tuvieron en Caballรฉ a la gran maestra vocal. Muy en su papel, experta en Verdi por los doce personajes que declara su repertorio, encaja en el ideal de las mujeres dolientes y despechadas y nada tiene que envidiar a las divas de la actualidad. Para mรญ, el barรญtono argentino Germรกn Enrique Alcรกntara [9] fue el triunfador de la velada, cantando un “Miller” como los de antes y muy cercano al “Rigoletto” mรกs paternal. Sin una bella voz (su engolamiento le resta algo de personalidad) y con algรบn problemilla de fuelle, frasea con la convicciรณn de quien parece que vive cada momento de verdad. Asรญ se canta un Verdi volando por encima de su posibilidad. La pareja que componen Alex Esposito [7] interpretando al “Conde Walter” y Gianluca Buratto [7] a “Wurm” es tan singular que en aspecto y voz parecen ser el mismo seรฑor, tanto que visualmente los confundรญa y al escucharles con los ojos cerrados en su dรบo, fui incapaz de llegarlos a identificar. No lo hicieron mal, por oficio y por demostrada voluntad. Aunque breve, el papel de “Federica” interpretado por Maria Barakova [8] brillรณ por su gran personalidad de mezzo sin forzar. Al contrario de De Tommaso, luciรณ mucho mรกs delgada de lo en ella es habitual, esta vez sin que su lรญnea de canto se viniese a perjudicar.


Verdi es quizรกs el autor de รณpera mรกs grabado, por sus muchas obras y porque de cada una hay tantos registros que resulta imposible poderlos contar. Si a esto unimos que, en los รบltimos noventa aรฑos, lo mejor de lo mejor no se ha resistido a interpretar su mรบsica, la elecciรณn de una versiรณn con este compositor resulta siempre un ejercicio de dudosa imparcialidad. Por tanto y para mi gusto personal, la โ€œLuisa Millerโ€ de Fausto Cleva grabada en 1965 (y al fin remasterizada) al frente de la Orquesta y Coro de la RCA italiana para el mismo sello es la mejor, por su brรญo instrumental, la fineza belcantista de Anna Moffo, el depurado estilo verdiano de Carlo Bergonzi y la personalidad de un metropolitano Cornell McNeil, pleno de rotundidad.


Finaliza 2025 y con รฉl las crรณnicas musicales de mis visitas al Palau de la Mรบsica y al de Les Arts de Valencia, que vengo escribiendo desde 2009 en mi Blog personal. Al trasladar sin censura mi opiniรณn (porque no concibo otra manera de comunicar) he intentado salvaguardar lo que solo es mi verdad, ajeno a cualquier concesiรณn al bien quedar. Decir lo que no apetece escuchar es garantรญa de marginalidad, un impuesto que debe pagar todo aquel que pretende seguir su propio caminar. Acudir a todos los estrenos y publicar al dรญa siguiente durante tres lustros sin nunca faltar, priorizando sobre lo demรกs, ha sido una obligaciรณn autoimpuesta y altruista de la que, a mis 64 aรฑos, ya me quiero jubilar. Voy a descansar y acudir a los espectรกculos dejรกndome llevar, liberado de los anรกlisis y los recordatorios, que en la mayorรญa de las ocasiones no me han permitido del todo disfrutar. Seguirรฉ valorando... con nรบmeros y sin palabras que los puedan explicar. La mรบsica ahora me acompaรฑarรก ausentรกndome de hablar, pues el silencio serรก mi ganado aliado para escuchar...

Pregun-tiones… 282

ยฟPor quรฉ… a la misma temperatura y el mismo sol, en Valencia se llenan las playas en junio y en septiembre no…?

Antonio J. Alonso Sampedro