¿Por qué… valoramos menos las cosas cuando ya las tenemos…?
El deseo es más poderoso que la consecución, pues lo que no tenemos despierta nuestro afán de atesorar. Tras ello la realidad… el atractivo de lo adquirido ya no es tal, porque la propiedad tiene menos valor que la ansiedad. Con las personas ocurre igual…



