Varios aรฑos han tenido que pasar para que, al fin, pudiรฉramos rememorar el esplendor de las representaciones con las que naciรณ el Palau de Les Arts. Aquellas en donde todo respondรญa a la mรกs alta calidad. Aquellas que nos ilusionaron por unos aรฑos, conscientes de que ese milagro en el Cap i Casal no iba a durar. La producciรณn de la Semperoper de Dresde de โLos cuentos de Hoffmannโ (J. Offenbach-1881) que ayer al fin se pudo estrenar, justifica que la รpera sea el mayor espectรกculo del mundoโฆ mundial.
Con aforo completo debido a la reubicaciรณn causada por la cancelaciรณn del estreno programado para el 20/01 (sangre, sudor y lagrimas me costรณ acceder a esta nueva premiรจre), esta vez coincidรญ con el clamor popular que premiรณ con arrebatada pasiรณn un espectรกculo total, de esos que tardaremos en olvidar.
Mรบsica, escena y voz se aliaron, cada cual para brillar por igual en esa rara coincidencia que casi nunca se suele dar. El director musical Marc Minkowski, la Orquesta de la Comunitat Valenciana (OCV), el Coro de la Generalitat Valenciana (CGV), el director de escena Johanes Erath, la soprano Pretty Yende (Stella, Olympia, Antonia, Giuletta), el tenor John Osborn (Hoffmann), la mezzo Paula Murrihy (la Musa, Nicklausse), el bajo-barรญtono Alex Esposito (Linfdorf, Coppรฉlius, Miracle, Dapertutto) y todos los demรกs, participaron en un estado de gracia para enmarcar que nos hizo olvidar un inicio de temporada perjudicado por la libre disposiciรณn de la obra autoral.
La versiรณn que Minkowski nos ha presentado es desconocida para la gran mayorรญa de los aficionados pero, al margen de que pueda o no gustar, nada se le puede reprochar pues al morir su autor estรก รณpera quedรณ sin cerrar. Quizรกs lo mรกs curioso de esta nueva revisiรณn sea ese solo de arpa interpretando la Barcarola hacรญa el final (antes del Epรญlogo), que en un intermedio tuve la oportunidad de escuchar justo al lado de la solista, cuando ensayaba pendiente de la aplicaciรณn de su mรณvil, que identificaba al instante las notas emitidas por el instrumento para mi estupefacciรณn y la de algรบn que otro mรกs.
En lo estrictamente musical, cuando una orquesta suena a grabaciรณn, no se le puede pedir mรกs. Pero si ademรกs del sonido se une la intenciรณn, eso ya es el no va mรกs. Minkowski llevรณ a la OCV por los caminos de la perfecciรณn tanto estilรญstica como formal, algo que solo logrรณ Lorin Maazel y algunas veces Zubin Mehta en Les Arts.
La propuesta escรฉnica es un derroche de fantasรญa, buen gusto y plasticidad. Una especie de versiรณn actual de la cinematogrรกfica de Powel/Pressburguer (1951) en su querencia por lo artรญstico, sin freno ni medida para estallar en una arrolladora propuesta visual. Por esto mismo, yo no quise indagar en correspondencias ni interpretaciones del argumento, que es lo que ocurre cuando todo fluye sin perjudicar. Este es un acertado ejemplo de modernidad en la concepciรณn escรฉnica, que dignifica a Johannes Erath como un director con sentido y sensibilidad.
Las voces corales (CGV) llegaron al mรกximo que las mascarillas se encargan de limitar. Hasta que no se eliminen no les podremos escuchar como debe ser, es decir, sin la sordina que oculta los armรณnicos que identifican en un coro su identidad.
Los solistas supieron cantar y actuar sus papeles como el mejor que hoy en dรญa los pudiera interpretar. En especial, la portentosa Pretty Yende a quien la orquesta no pudo ganar en potencia ni en sutileza, como la que en el aria de Olimpia nos vino a regalar. Sus cuatro papeles corresponden a extensiones de soprano distintas (ligera, lรญrica y dramรกtica) y en todos exhibiรณ una facilidad muy rara para su joven edad. Paula Murrihy y Alex Esposito no se quedaron atrรกs en voz y en teatralidad, al igual que Marcel Beekman, un tenor cรณmico-ligero cuya imantada presencia escรฉnica imposibilitaba el dejarle de mirar. Ademรกs, incansable John Osborn en un papel demoledor, nos relatรณ sus cuentos romรกnticos con una hermosa voz que se desengaรฑaba a medida que el amor escapaba a su voluntad.
Solo he presenciado en una ocasiรณn esta รณpera y fue en 2013, en el Liceo de Barcelona, sentado en una estupenda localidad. Ayer divisaba medio escenario debido a la situaciรณn de la butaca que me pudieron asignar y aun asรญ creรญ verlo entero, embriagado por la emociรณn de lo que no suele pasar…
En 1988 EMI publicรณ una recomendable grabaciรณn de “Los cuentos de Hoffmann” dirigida por Sylvain Cambreling, con la Orquesta y Coros de la รpera Nacional del Teatro Real de la Monnaie de Bruselas y Neil Shicoff, Ann Murray, Luciana Serra, Rosalind Plowrigth, Jessie Norman, Robert Tear y Josรฉ Van Damm.




