…Erda sintiĂł un volcánico terremoto en su interior. Su retiro sentimental no habĂa oxidado ese maquinal resorte que, de manera involuntaria y sin atender a ninguna explicaciĂłn, se dispara ante alguien que nos parece especial, descerrajando una imparable bala de cañón directa al centro de nuestro corazĂłn. Como no hay flechazo sin predisposiciĂłn, la que invernaba en mi madre creciĂł mientras lo hacĂa yo, accionando su despertador cuando mi seguridad ya no estaba en cuestiĂłn…
Tarde otoñal, un buen sofá y un buen libro. Ese buen libro deberĂa ser BRUNILDA de Antonio J. Alonso Sampedro.
Estamos ante una excelente novela sobre un tema de candente actualidad. Además, es un libro para disfrutar de la pasión de leer.
Libro de escritura cuidada y densa, pero sin embargo, muy adictivo. Puede que de entrada y al empezar a leer imponga un poco, pues estamos acostumbrados a la novela actual, pensada para una lectura rápida, sin complicaciones y orientada al mercado, pero este no es el caso. Todo está muy medido y estudiado. No le sobra ni una palabra, ni una frase, ni un párrafo… como las buenas pelĂculas, pero tampoco le falta nada para expresar lo que se quiere. Y además la trama te atrapa desde el primer momento y no te deja soltarlo.
…Por mucho que se escriba y cante al idĂlico amor, el arte olvida que en la genuina y sentimental uniĂłn de dos personas se barajan tantos intereses como secretos anhelos de aspiraciĂłn, en una sonámbula confusiĂłn de Ăntimos propĂłsitos que busca autodisimular lo que no es más que el secular instinto de bienestar y el logro de la propia satisfacciĂłn. Los seres humanos se emparejan con la primigenia intenciĂłn particular y no dual de estar mejor, lo que suele generar un seguro conflicto al ser dos. Por consiguiente, o es infinita la mutua comprensiĂłn o solo la resignada subordinaciĂłn de uno respecto del otro garantiza en el tiempo su uniĂłn. Esto, que a la novelada uniĂłn romántica resta su deslumbrante color, resulta muy difĂcil de percibir al estar enamorados y muy fácil cuando el tiempo transcurrido nos instala en una desapasionada etapa posterior…
Un thriller futurista (pero actual, por desgracia), anclado por un lenguaje muy cuidado y clasicista.
Una estructura novedosa, con referencias a la ópera, pero con muchas sorpresas, casi cinematográficas, que van atrapando al lector mientras avanza con tranquilidad en la lectura.
Un libro muy original, que hace reflexionar sobre el drama femenino que estamos viviendo, y su posible evoluciĂłn en un futuro que asusta, pero perfectamente posible.
¡Y al finalizar, una Precuela que introduce los antecedentes y explica gran parte de lo leĂdo, pero con la doble lectura, interrogante, de considerarlo todo como la invenciĂłn de un genio delirante!
…Mi siglo XXI naciĂł tutelado por el anterior, con la proverbial exigencia de una transformaciĂłn hacia esa humanidad más igualitaria que identitaria, donde en las posibilidades profesionales no cupiese discriminaciĂłn y en las relacionales las mujeres no temiesen al varĂłn. Algo que por sus propios medios nunca llegĂł, lo que propiciĂł la inopinada aberraciĂłn que fundamenta mi apocalĂptico relato, el de una persona enmarañada por una cimbreante realidad y que no logrĂł pagar su equivocaciĂłn…
La lista sucesiva de personajes que Antonio Alonso soportan y sirven como vehĂculo de las diferentes escenas o actos de la historia: Alberich (legendario hechicero, rey de los elfos); Aslaug (reina vikinga de Escandinavia); Ragnar (Rey legendario de Suecia y Dinamarca) hasta el mismo Sigfrido y Brunilda.
Pero es ese “Oro del Rin”, al igual que el esplendoroso final de “El ocaso de los dioses” resucitando de entre las aguas para recuperar el anillo de las cenizas de Brunilda, es el perfecto ejemplo para descifrar los mensajes encriptados que nos lanza el autor, dejándolos volar respetuosamente libres a la interpretaciĂłn del lector”.