¿Son los 65 la edad en que me debo jubilar…?

Esta inevitable pregunta se ha constituido en protagonista de mi última ascensión a la Bola del Mundo del pasado 17 de julio, atronando sin piedad y cada vez más mientras fatigado completaba kilómetros y kilómetros de ascensión casi vertical para acercerme poco a poco al deseado final.

Cuando tantos españoles suspiran por alcanzar esa reglamentada edad que permite descansar, parece que a mí no me quiere tocar y el año próximo lo volveré a intentar. Pero… ¿por qué no lo dejo ya? Tras más de 25 años sin faltar… ¿no merezco el sosiego y la tranquilidad? Quienes me conocen… ¿me lo podrían reprochar? y quienes no me conocen… ¿qué más les da?

¡Qué fácil sería dejarlo aquí!, cuando todavía lo puedo lograr. Pero que difícil es para mí abandonar este extenuante reto anual, que cada verano me llena de inquietud y me cuesta más. Un desafío anónimo, pues a nadie aviso de la fecha en que lo voy a intentar y solitario, al acometerlo sin asistencia alguna que me pueda ayudar. Ingente esfuerzo que solo yo me suelo recompensar, porque cada vez se lleva menos lo de felicitar a los demás.

En el año que cumplo los 65 no me quiero jubilar…